El desfase entre lo que hace y lo que la gente siente que hace: Sheinbaum a mitad del primer tercio
- Hector Llerena

- 16 may
- 1 min de lectura
Esto es una catástrofe simbólica en cámara lenta. ¿Por qué? Porque Morena no es un partido más: es un movimiento que se construyó como excepción moral. Su pacto fundacional con el electorado fue “no somos lo mismo”. Cuando la mayoría empieza a creer que sí son como ellos —o peor—, el régimen pierde no votos, sino autoridad simbólica. Pierde el derecho a explicar el mundo.




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