Retropaladar dulce
- Hector Llerena

- hace 3 días
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"Villoro tiene razón: sufrimos porque este equipo en verdad nos importaba, y cayó sin que dejáramos de admirarlo. Pero yo agregaría un matiz que anoche se podía ver y tocar en las calles que desalojaban El Ángel: también nos admiramos un poco a nosotros mismos, y eso, en un país entrenado durante un siglo para el autodesprecio irónico, es casi una insurrección."


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